Consejos para viajes en furgoneta con niños

Viajar en furgoneta con niños / Foto: Derek Owens

Claro que la van life es para gente de todas las edades, y también son muchos quienes deciden emprender la aventura con niños, aunque debes saber que esto tiene también ciertas implicaciones que hacen el viaje diferente; por lo cual aquí te traemos una serie de recomendaciones para disfrutar de mejor forma una travesía de este tipo.

Llévatelo con calma

Viajar con niños implica una enorme cantidad de alegrías, no obstante, debes mantener un ritmo de viaje adaptado a ellos.

Cuando camperizas tu furgoneta y te decides a salir a la aventura, lo más común es que seas capaz de conducir por largos trayectos, buscando avanzar rápido y así poder llegar más rápido a tu destino; sin embargo al viajar con niños, deberás tenerlos en consideración. Para a menudo, que sea ameno para ellos, que disfruten. 

Es normal que los niños no tengan la paciencia para mantenerse por largo rato a bordo de un vehículo, así que resultará más agradable para todos, si realizas trayectos cortos que permitan bajar para explorar y disfrutar un poco el entorno.

Una cualidad de los niños es que tienen una magnífica imaginación, así que resulta muy divertido explorar lugares nuevos, lo que los mantendrá de buen humor, sin que se haga tan pesado el viaje en carretera.

Viajar en furgoneta con niños. Explorar lugares nuevos. / Foto: Alberto Casetta
Viajar en furgoneta con niños. Explorar lugares nuevos. / Foto: Alberto Casetta

En este sentido también te resultará conveniente el aprovechar las primeras horas del día, o bien aquellas ya tarde, para conducir. A estas horas los niños se encuentran cansados y es más probable que se mantengan dormidos, de modo que de esta forma puedas aprovechar para avanzar un poco más; aunque claro, considerando también tu cansancio y horas de sueño necesarias.

Considera espacios para ellos

Cuando pienses en camperizar tu furgoneta, también te resultará conveniente realizar algunas adaptaciones especialmente pensando en los más pequeños.

Piensa en un espacio propio para su descanso a bordo de la van, resultará buena idea, independientemente de que pienses dormir en tienda de campaña, cabañas u otro tipo de recintos.

Un sistema de literas puede ayudarte a
ahorrar espacio, aunque también la idea del sofá cama resulta útil
para aprovecharse como espacio para sentarse durante el día, y
transformarse con facilidad en cama durante la noche.

Aprovecha las paradas

Cuando viajas con niños, lo mejor que
puedes hacer es aprovechar los parques o lugares de campamento como
tu centro de operaciones propio.

Muchas veces este tipo de lugares son
solo los espacios de descanso para viajeros, quienes aprovechan el
día para conocer los alrededores; no obstante que con los niños
puedes tomártelo con más calma y aprovechar para disfrutar también
el campamento mismo.

Los niños además suelen desenvolverse con mayor comodidad lejos del bullicio o lugares con demasiada gente, así que tan solo darles la oportunidad de explorar el lugar, al tiempo que este se va vaciando, resulta una buena forma de disfrutar de la parada, más aún si se trata de campamentos en áreas de naturaleza, donde puedan explorar e interactuar en un entorno abierto para descubrir sin prisas y a su propio ritmo.

Tómate las cosas como vienen

Este es precisamente uno de los mayores problemas o frustraciones que pueden surgir cuando viajas con niños; quizás harás una ruta por un parque nacional o lugar con múltiples atractivos turísticos y has encontrado decenas de actividades por realizar; pero, con niños, no resulta práctico tratar de cumplir agendas demasiado elaboradas.

Con niños, no resulta práctico tratar de cumplir agendas demasiado elaboradas. / Foto: Juan Cruz Mountford
Con niños, no resulta práctico tratar de cumplir agendas demasiado elaboradas. / Foto: Juan Cruz Mountford

En este sentido resulta una mejor idea para los niños, definir unos pocos lugares y actividades para realizar, dejando también siempre la flexibilidad para hacer las cosas a su manera o aquellas que realmente les llamen la atención.

No se trata de sacrificar intereses, en
realidad puedes disfrutar en familia de este tipo de actividades, sin
estresarte o angustiarte porque no vas a conocer tal lugar, llegar a
esa cima o recorrer cierta distancia; es mejor disfrutar con mayor
calma las sonrisas y los detalles de una aventura sin prisas y que
puedes disfrutar mejor adaptándote a sus necesidades y estilo.

Fuera del grupo de turistas

Al viajar con niños de igual forma resulta un poco complicado tratar de mantenerse en un grupo amplio de turistas; por ejemplo, si te encuentras visitando cierto pueblo con encanto y te enteras que hay recorridos a través de intrincadas cavernas para practicar un poco de espeleología, puede ser algo atractivo, también para los niños.

Sin embargo, si se trata de recorridos grupales, suelen estar ceñidos a objetivos muy concretos, donde se tiene que mantener cierto ritmo para no perderse, algo que puede resultar complicado, más aún si se trata de niños pequeños, y que además se vuelve más complejo a medida que se vuelve también más exigente el trayecto.

Por este motivo resultará más conveniente buscar actividades que puedas realizar a través de tu pequeño clan, donde poder explorar y descubrir a su propio paso, y sin tener que cumplir las exigencias de velocidad e itinerario de un grupo.

Busca espacios y actividades para ellos

Hoy en día también existen múltiples destinos turísticos, ya sea enfocados en recibir a amantes de la carretera o no, que ofrecen actividades especialmente enfocadas en los niños; por ejemplo, en diversos campings puedes encontrar áreas de juegos, de exploración o una piscina.

Granjas escuelas para que los niños disfruten conociendo. / Foto: Daiga Ellaby
Granjas escuelas para que los niños disfruten conociendo. / Foto: Daiga Ellaby

De igual forma las actividades tipo granja resultan bastante atractivas, pues permiten a los más pequeños convivir de forma cercana con animales, lo cual no solo les encantará, sino que también les dejará múltiples lecciones de vida imborrables.

Viajar en furgoneta con niños tiene su lado especial, es diferente, pero con un encanto muy particular que se disfrutará de mejor manera si está adecuado de buena forma a sus capacidades y características. Lo que menos quieres en un viaje es generar mal humor, así que diseña un itinerario amigable de acuerdo a su edad, y mete en tu furgoneta también algunos juguetes, lapiceros de colores, libros o demás materiales didácticos para mantenerlos entretenidos.

Con un poco de cuidado y paciencia,
podrás comprobar lo gratificante y divertido que puede ser un viaje
de este tipo, lo que no solo será inolvidable para los niños, sino
también memorable para los más grandes.

No Comments Yet

Comments are closed